Las tres culturas inmortalizaron su presencia en
Agreda. Los Árabes levantaron fortificaciones de las que quedan
restos de murallas y dos puertas de época cemiral. Las calles que
conformaban la judería conservan un trazado original. Los cristianos
ocuparon el resto de la villa que tenía un aspecto característico
que aún hoy persiste, con abundancia de edificios religiosos y civiles.
Mención
aparte merece la Venerable Sor María de Jesús. Esta religiosa concepcionista
desarrolló toda su actividad vital dentro de un marco extremadamente
cerrado, la Agreda que la vio nacer y, desde los 17 años, los muros
de un convento de clausura, encierro voluntario que no le impediría
convertirse en una de las mujeres más influyentes y relevantes del
siglo XVII, como lo pone de manifiesto la relación epistolar mantenida
con el rey Felipe IV. Su personalidad literaria se plasmó en su
vasta obra, destacando " La mística ciudad de Dios " . |
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